Solemos asociar el bordado con la decoración, pero la aguja tiene también un lado muy práctico, que es para remendar la ropa: tapar un agujero, reforzar unas rodilleras gastadas o salvar ese jersey que tanto te gusta. Remendar a mano alarga la vida de las prendas, ahorra dinero y reduce la cantidad de ropa que acaba en la basura.
En teoría, cualquier punto de bordado sirve para remendar, pero algunos funcionan mucho mejor que otros. La clave está en fijarse en el tejido: ¿se estira o no? A partir de ahí podemos dividir los puntos en dos grandes familias, y dentro de cada una verás cómo se borda cada punto paso a paso.
Imagen ilustrativa creada para mostrar elementos usados al remendar la ropa
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Puntos rectos: para tejidos que no ceden
Los puntos rectos se forman con hebras que van en una sola dirección, ya sea horizontal o vertical. Como el hilo queda tendido sin holgura, no acompaña al tejido cuando este se estira.
Por eso son ideales para telas planas como el algodón, el lino o el vaquero, sirven para remiendos firmes y muy duraderos. En cambio, sobre un tejido elástico corren el riesgo de romperse al primer tirón.
Esquema del punto de zurcido para remendar un agujero en tejido plano
Punto de zurcido
Es una variante del punto de hilván (o punto corrido), el más sencillo de todo el bordado. Consiste en coser filas paralelas de puntadas corridas muy juntas hasta formar una superficie densa.
Sirve para reforzar zonas desgastadas o para fijar un parche por encima o por debajo del agujero, y funciona de maravilla en vaqueros. En prendas de punto puede usarse en zonas que no necesitan estirarse, pero nunca en cuellos ni puños.
Cómo se hace: marca con tiza o jaboncillo un rectángulo que sobrepase la zona dañada, al menos, un centímetro por cada lado. Empieza en una esquina y avanza en línea recta tomando pequeños trozos de tela con la aguja, de modo que las puntadas visibles y los espacios entre ellas tengan más o menos el mismo tamaño.
Al llegar al borde, gira y vuelve en dirección contraria, muy pegada a la fila anterior. Al girar, deja una pequeña lazada suelta en lugar de tensar el hilo; así el remiendo no frunce la tela. Para que quede más resistente, desplaza las puntadas de cada fila respecto a la anterior, como los ladrillos de una pared.
Tienes más detalles en esta entrada.
Si te gusta este punto, te interesará saber que el sashiko, la técnica japonesa de bordado con motivos geométricos blancos sobre tela azul, también se basa en el punto corrido. De hecho, nació precisamente para reforzar y remendar ropa de trabajo, así que en cierto modo es una forma de zurcido decorativo.
Esquema del punto kogin con motivos de rombos
Punto kogin
Técnica tradicional japonesa en la que las puntadas corridas tienen distintas longitudes y, al colocarse unas junto a otras, dibujan motivos geométricos, sobre todo rombos. Es una manera preciosa de convertir un remiendo en un elemento decorativo. Si buscas diseños, la web Kogin Bank tiene una amplia colección de patrones gratuitos.
Cómo se hace: el kogin se borda contando hilos, por lo que funciona mejor en tejidos de trama regular, como el lino o la tela de etamina. Se trabaja en filas horizontales siguiendo un gráfico, y cada puntada pasa por encima de un número impar de hilos del tejido (uno, tres, cinco…). Al cambiar la longitud de las puntadas de una fila a otra, aparecen los dibujos. No aprietes el hilo, debe quedar plano y suelto sobre la tela para que el motivo luzca.
Esquema del zurcido japonés con dos pasadas de hilo
Zurcido japonés
Otra variante del punto corrido, algo más elaborada. Primero se bordan líneas de puntadas corridas y, después, se añade una segunda pasada que las conecta, creando una retícula geométrica. Resulta más resistente que el zurcido simple y está pensado para lucir el arreglo, no para esconderlo.
Cómo se hace: borda filas horizontales de puntadas corridas largas con espacios cortos entre ellas, desplazando cada fila respecto a la anterior para que las puntadas queden alternadas.
Después, trabaja la segunda pasada uniendo las puntadas de filas contiguas con puntadas cortas, de manera que se forme el dibujo geométrico. Usar un hilo de otro color en la segunda pasada hace que el diseño destaque todavía más.
Esquema del punto tejido para zurcir un agujero con urdimbre y trama
Punto tejido
A medio camino entre el bordado y el telar. Se tienden primero hebras paralelas en una dirección y luego se pasan otras en perpendicular, entrando y saliendo por encima y por debajo, como si tejieras en miniatura.
Es el punto que mejor reconstruye la tela que falta, así que cubre agujeros por completo. Puedes usar un hilo del mismo color para un arreglo casi invisible o jugar con colores contrastados.
Cómo se hace: recorta los hilos sueltos del agujero y dibuja un cuadrado o rectángulo a su alrededor. Tiende hebras verticales de un lado a otro, anclándolas en la tela sana y dejándolas bien juntas; esta es la urdimbre.
Luego, cambia a una aguja de punta roma y teje hebras horizontales pasando alternativamente por encima y por debajo de las verticales. En la fila siguiente invierte el orden: donde antes pasaste por encima, ahora pasa por debajo.
Cada pocas filas, empuja las hebras con la punta de la aguja para que queden compactas. Si te animas, puedes variar el patrón para imitar una sarga, una cesta o un satén en lugar del tafetán básico.
Puntos de lazada: para tejidos elásticos
En los puntos de lazada, la hebra trabaja en dos direcciones a la vez. El tramo horizontal queda enlazado con el vertical. Esa lazada da al remiendo cierta holgura, de modo que se estira junto con la prenda. Son la opción adecuada para prendas de punto, camisetas, calcetines y cualquier tejido con elasticidad.
Esquema del punto de festón paso a paso
Punto de festón
Clásico para rematar bajos y bordes, también para coser apliques y parches. Forma una línea con «patitas» en forma de L; jugando con la longitud de esas patitas y la separación entre puntadas se consiguen efectos muy distintos.
Cómo se hace: trabaja de izquierda a derecha. Saca la aguja por la línea inferior. Clávala un poco más arriba y a la derecha, y sácala justo debajo, en la línea inferior, con el hilo pasando por debajo de la punta de la aguja. Al tirar, el hilo forma una L. Repite manteniendo la misma altura y separación entre puntadas.
Esquema del relleno de festón para reforzar tejidos elásticos
Relleno de festón
Si bordas filas de festón una junto a otra, enganchando cada fila en la anterior, obtienes una especie de red. Es estable, elástica y aporta una textura muy bonita, por lo que va genial para reforzar zonas gastadas o fijar parches.
Cómo se hace: borda una primera fila de festón a lo largo del borde superior de la zona que quieres cubrir. Para la segunda fila, en lugar de clavar la aguja en la tela, pásala a través de las lazadas de la fila anterior, siempre con el hilo por debajo de la punta, y ancla los extremos de cada fila en la tela.
Sigue así hasta cubrir toda la superficie. Cuanto más cortas sean las puntadas, más tupida quedará la red.
Esquema del relleno de festón en círculos
Relleno de festón en círculos
La misma idea, pero trabajando las filas en espiral o en círculos concéntricos. El resultado es una red circular muy decorativa que conserva la elasticidad.
Cómo se hace: empieza con un pequeño círculo de puntadas en el centro y borda a su alrededor una vuelta de festón con las patitas apuntando hacia fuera. En cada vuelta siguiente, engancha las puntadas en las lazadas de la vuelta anterior y añade alguna puntada de más de vez en cuando, porque el círculo va creciendo.
Si vas a tapar un agujero, trabaja desde el borde sano hacia el centro, de modo que la red se vaya cerrando.
Esquema del punto de ojal con el nudo sobre el borde
Punto de ojal
Es el primero al que recurrir cuando se deshilacha un ojal, porque crea un borde apretado y resistente, perfecto para zonas que sufren mucho roce. También queda muy bien como contorno de parches.
Cómo se hace: es parecido al festón, pero con las puntadas totalmente pegadas entre sí y con un pequeño nudo en el borde. Clava la aguja desde el revés, pasa el hilo alrededor de la punta antes de sacarla y tira hacia arriba para que el nudo quede asentado justo sobre el borde de la tela.
Repite con puntadas muy juntas y de la misma altura. En los extremos del ojal se suelen hacer unas puntadas rectas transversales, llamadas presillas, para reforzarlo.
Esquema del zurcido escocés para remendar jerséis y calcetines
Zurcido escocés
Muy utilizado en prendas de punto. Produce un remiendo robusto que puede tapar el agujero por completo sin perder elasticidad, lo que lo hace perfecto para talones de calcetines y codos de jerséis, justo las zonas que más se desgastan.
Cómo se hace: se trabaja en filas de lazadas que cruzan el agujero de un lado a otro, anclándose en el tejido sano de los laterales. Cada fila nueva se engancha en las lazadas de la anterior, de modo que se va formando una malla que imita la estructura del tejido de punto. Avanza fila a fila hasta cerrar el hueco y termina anclando la última fila en el borde sano.
Esquema del punto duplicado o zurcido suizo sobre punto jersey
Punto duplicado o zurcido suizo
Reproduce sobre la prenda las «uves» del punto jersey siguiendo el recorrido del tejido original. Con un hilo del mismo color, el arreglo pasa prácticamente desapercibido; con uno llamativo, se convierte en un detalle decorativo.
Cómo se hace: saca la aguja desde el revés por la base de una uve. Pásala de derecha a izquierda por debajo de las dos patas de la uve que está justo encima y vuelve a clavarla en la base de la uve de la que saliste. Así cubres un punto completo. Continúa con el siguiente punto de la fila.
Si hay un agujero, primero tiende unas hebras horizontales a modo de escalera sobre el hueco, anclándolas en el tejido sano, y borda las uves sobre esa escalera.
Qué punto elegir según la prenda
Si tienes prisa, esta tabla te ayuda a decidir de un vistazo.
| Punto | Tipo | Ideal para |
|---|---|---|
| Punto de zurcido | Recto | Vaqueros, algodón, reforzar zonas gastadas |
| Punto kogin | Recto | Lino y tejidos de trama regular, remiendos decorativos |
| Zurcido japonés | Recto | Remiendos visibles y resistentes en tejido plano |
| Punto tejido | Recto | Tapar agujeros por completo, también en jerséis |
| Punto de festón | Lazada | Bajos, bordes, apliques y parches |
| Relleno de festón | Lazada | Reforzar zonas gastadas en tejidos elásticos |
| Relleno de festón en círculos | Lazada | Remiendos decorativos y elásticos |
| Punto de ojal | Lazada | Ojales deshilachados y contorno de parches |
| Zurcido escocés | Lazada | Talones de calcetines y codos de jerséis |
| Punto duplicado | Lazada | Arreglos invisibles en prendas de punto |
Materiales que necesitas
Con esto tienes de sobra:
- Agujas: una aguja de bordar de ojo grande para tejido plano y una aguja de punta roma (de lana o de tapicería) para prendas de punto y para tejer el punto tejido.
- Hilos: mouliné, algodón perlé o hilo de sashiko para tejidos planos; lana o hilo de zurcir para prendas de punto.
- Tijeras pequeñas para recortar hilos sueltos y rematar.
- Tiza o jaboncillo de sastre para marcar la zona que vas a trabajar.
- Bastidor para tejidos planos, o un huevo o seta de zurcir para calcetines y jerséis.
- Retales de tela si vas a poner parches por detrás o por delante del agujero.
Consejos antes de empezar
Lava la prenda antes. Así trabajas sobre la tela ya encogida y limpia, y ves mejor el alcance real del desgaste..
Elige un hilo de grosor parecido al del tejido. En vaqueros va bien el algodón perlé o el hilo de sashiko; en prendas de punto, una lana de peso similar a la de la prenda.
Trabaja siempre sobre una zona más grande que el agujero. La tela de alrededor suele estar también debilitada, asi que si anclas el remiendo en ella se volverá a romper.
Usa un soporte en las prendas de punto. Un huevo de zurcir, una bombilla vieja o incluso una naranja, mantienen el tejido tenso y evitan que cosas por error las dos capas.
En tejidos planos, usa bastidor. Te ayudará a mantener una tensión uniforme y el remiendo no se fruncirá.
No tenses de más. Un remiendo demasiado apretado arruga la tela, y acaba tirando del tejido sano.
Preguntas frecuentes sobre remendar la ropa
¿Cuál es el punto más fácil para empezar a remendar?
El punto de zurcido. Solo necesitas saber hacer el punto corrido, que es el más sencillo del bordado, y repetirlo en filas muy juntas. Unos vaqueros viejos son la prenda perfecta para practicar.
¿Qué diferencia hay entre zurcir y remendar?
Zurcir es rellenar un agujero o una zona gastada con el propio hilo, reconstruyendo el tejido puntada a puntada. Remendar es un término más amplio que incluye también poner parches de tela.
En la práctica se usan casi como sinónimos, y muchos arreglos combinan ambas cosas, un parche por detrás fijado con punto de zurcido por delante.
¿Qué punto uso para arreglar un jersey?
Para tapar un agujero, el zurcido escocés o el punto tejido. Para un arreglo que no se note, el punto duplicado con lana del mismo color. Evita el punto de zurcido simple en cuellos, puños y bajos, porque esas zonas necesitan estirarse.
¿Y para unos vaqueros rotos?
El punto de zurcido es el más práctico, sobre todo si colocas un parche de tela por el revés. Si quieres que el arreglo se vea y sea parte del diseño, prueba con el zurcido japonés o con motivos de sashiko.
¿Se puede hacer un remiendo invisible?
Casi invisible, sí. La clave es usar un hilo del mismo color y grosor que el tejido. En prendas de punto, el punto duplicado es el que mejor se disimula; en tejido plano, el punto tejido con hilo a juego reconstruye la tela de forma muy discreta.
¿Qué es el remiendo visible?
Es la tendencia de mostrar el arreglo en lugar de esconderlo, usando hilos de colores a contraste, parches llamativos o puntos decorativos como el kogin o el zurcido japonés. Convierte cada reparación en un detalle único, y forma parte del movimiento por una moda más sostenible.
¿Necesito un huevo de zurcir?
Ayuda mucho en calcetines y mangas, pero no es imprescindible. Una bombilla fundida, una pelota de tenis, una naranja o el fondo de un vaso cumplen la misma función, que es mantener el tejido tenso y separar las dos capas.
¿Los remiendos bordados aguantan la lavadora?
Sí, si rematas bien los hilos por el revés y anclas el remiendo en tejido sano. Para que duren más, lava la prenda del revés, en programa suave, y evita la secadora.
Saber remendar tu propia ropa es una habilidad que merece la pena aprender: ahorras, reduces tu impacto ambiental y te alejas un poco de la moda rápida (puedes conocer un poco más acerca del slow fashion en esta otra entrada). Además, tiene algo de meditativo. Empieza con un punto de zurcido sobre unos vaqueros viejos o un zurcido escocés en un calcetín, y verás lo satisfactorio que es darle una segunda vida a una prenda.
¿Has remendado alguna vez una prenda a mano? ¿Cuál de estos puntos te gustaría probar primero, o cuál es tu favorito?
Cuéntamelo en los comentarios, me encanta leer vuestras experiencias y, si tienes alguna duda sobre un arreglo concreto, te respondo encantada.
Si esta entrada te ha resultado útil, compártela con esa amiga que siempre tiene un jersey con el codo agujereado.















