rosas en relieve raised roses

bordar rosas en relieve paso a paso

Descubre cómo bordar rosas en relieve con aguja e hilo de forma sencilla. Aprende la técnica de la telaraña paso a paso, para crear motivos florales preciosos sin complicaciones.

Si alguna vez has visto esas prendas o bastidores decorados con flores que parecen sobresalir de la tela y has pensado que se trata de una técnica reservada únicamente a expertas en costura, déjame decirte que estás a punto de llevarte una grata sorpresa.

Hoy quiero enseñarte cómo crear rosas en relieve con una aguja e hilo de bordar.

Te voy a enseñar desde cómo preparar la base del dibujo con tres líneas clave hasta el truco para tejer el hilo alrededor sin apretar en exceso, logrando así ese volumen esponjoso y redondeado tan característico.

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el bordado en relieve

Hay labores que requieren meses de aprendizaje previo o esquemas tan minuciosos, que acaban resultando un poco cansinos si solo buscas relajarte un rato por las tardes. Sin embargo, el bordado en relieve, y en particular esta técnica basada en entrelazar el hilo sobre una estructura de radios, ofrece una satisfacción inmediata que engancha desde el primer momento.

Entre sus ventajas podemos señalar:

Aprovechamiento total de los hilos de bordar tipo mouliné, ya que utilizamos los seis cabos completos de la hebra para darle cuerpo y presencia rápida a la flor.

Cero complicaciones con la tensión del tejido, puesto que al no tirar del hilo hacia el revés de la tela no corres el riesgo de que el lienzo se arrugue o haga bolsas extrañas.

Velocidad de ejecución sorprendente, lo que te permite terminar un conjunto completo de flores y follaje en una sola tarde de trabajo.

Versatilidad para personalizar prendas de vestir, desde la solapa de una cazadora vaquera hasta el embozo de un cojín, o la portada de un cuaderno de tela.

Además, cuando trabajas con la aguja de esta manera tan rítmica, pasando por arriba y por debajo de los radios, entras en un estado de calma muy agradable.

Preparando los materiales de bordado

Antes de enhebrar la aguja, merece la pena dedicar un par de minutos a repasar los elementos que utilizaremos.

la tela y el bastidor

Para que el bordado luzca tenso y no se mueva mientras trabajamos, la elección del soporte es importante. Las telas de fibras naturales como el lino, la loneta fina de algodón o la tela de lienzo son opciones ideales. Tienen una trama firme que sostiene bien los puntos.

El bastidor de madera o bambú es tu mejor aliado. Nos ayuda a mantener la tela tirante como un tambor mientras pasamos la aguja. Te recomiendo un bastidor de tamaño medio, de unos quince o dieciocho centímetros de diámetro, que se adapta muy bien al tamaño de las manos y te permite trabajar con holgura sin cansar la muñeca.

El hilo mouline y la estructura de los cabos

Para este tipo de flor en relieve, el hilo de bordar tradicional, también conocido como hilo mouliné, es la opción estrella. Normalmente, este hilo viene presentado en una madeja compuesta por seis hebras individuales trenzadas.

A diferencia de otros puntos de bordado delicados donde se suele separar el hilo para usar solo dos o tres hebras, aquí utilizaremos los seis cabos completos sin separarlos.

Al mantener la mecha completa de seis cabos, logramos que la rosa gane una densidad preciosa con muchísimas menos vueltas de aguja, cubriendo la base de forma limpia y muy rápida.

rosa tejida sobre tres radios

Para que la flor adquiera esa forma redondeada y esponjosa, el truco reside en la geometría de la base. Muchas guías tradicionales enseñan a hacer rosas tejidas sobre cinco o siete radios, pero cuando trabajas sobre una estructura simplificada de tres puntos base, la labor se vuelve mucho más ágil y accesible.

La arquitectura del motivo se compone de tres partes esenciales:

Un círculo dibujado a lápiz o rotulador borrable en la tela que delimita el tamaño que tendrá la flor acabada.

Tres líneas trazadas desde el contorno exterior hasta el centro del círculo, distribuidas como si fuesen las agujas de un reloj marcando puntos equidistantes.

El cuerpo de la rosa, que se va tejiendo pasando la aguja, alternativamente, por encima y por debajo de esas tres líneas guía sin pinchar la tela, acumulando capas de hilo suave de dentro hacia afuera.

Guía paso a paso para crear la base de tres radios, tejer la flor en espiral y añadir hojas verdes con volumen.

Tiempo total: 20 minutos

Trazado del patrón base en la tela

Dibuja un círculo sobre la tela con un lápiz o marcador borrable para delimitar el tamaño de la flor. Traza tres líneas rectas desde el borde exterior que se unan en el centro repartidas de forma equidistante.

Creación de la estructura de soporte de tres puntos

Enhebra la aguja con los 6 cabos del hilo del color de la rosa. Saca la aguja desde el revés en el extremo de cada una de las tres líneas y clávala en el centro para formar una estrella de tres radios sobre la tela.

Tejido del cuerpo en relieve mediante telaraña

Saca la aguja cerca del centro entre dos radios. Borda en espiral pasando la aguja por arriba y por debajo de los radios de forma alternativa sin pinchar la tela, manteniendo una tensión suave para formar capas acolchadas.

Remate de la rosa principal y flores secundarias

Al cubrir por completo los tres radios base, clava la aguja hacia el revés y haz un nudo. Repite la misma técnica de tres radios y tejido en espiral con hilo de otro color para crear flores más pequeñas alrededor.

Bordado de las hojas

Enhebra la aguja con los 6 cabos de hilo verde. Dibuja hojas sencillas y rellénalas con puntadas rectas inclinadas hacia el centro. Limpia las marcas de lápiz de la tela y corta los hilos sobrantes del revés.

Suministro:

  • Hilo de bordar mouliné de 6 cabos
  • Retal de tela de lino, loneta o algodón

Herramientas:

  • Aguja de bordar
  • Bastidor de madera de 15 a 18 cm
  • Tijeras de costura
  • Lápiz de mina blanda o marcador borrable para tela

Si lo prefieres, puedes verlo en video

Regular la tension del hilo para lograr volumen

El factor determinante que diferencia un bordado aplastado de uno con un relieve precioso y esponjoso es, únicamente, la forma en que acompañas la hebra con las manos. Cuando bordamos puntos tradicionales sobre la tela, tendemos a tirar de la aguja hacia atrás con cierta firmeza para que el punto quede plano. Sin embargo, en esta técnica ese hábito debe cambiar.

Imagina que estás tejiendo una cesta de mimbre en miniatura. Si tiras con demasiada fuerza del hilo al pasar por debajo de los tres radios de soporte, terminarás estrangulando el centro de la estrella.

Los radios se juntarán en una sola masa apretada y perderás el espacio necesario para seguir pasando la aguja en las siguientes vueltas.

El truco que a mí me funciona de maravilla es ir peinando o acomodando el hilo con el dedo pulgar de la mano libre a medida que paso la aguja. Dejas que el hilo se pose suavemente sobre la superficie de la tela y lo empujas ligeramente hacia el centro con la yema del dedo.

Al mantener esa soltura, cada vuelta se apoya sobre la anterior creando capas superpuestas que le dan a la rosa ese aspecto tan suave y tridimensional.

Variaciones de color y composiciones para tus proyectos

Una de las cosas que más engancha de esta labor es la libertad que ofrece para jugar con la paleta de colores. Una vez que dominas la técnica básica, puedes adaptar el diseño a cualquier pieza que quieras personalizar.

Jugando con flores de distintos tamaños y tonos

Para crear un conjunto armónico en un bastidor decorativo o sobre el bolsillo de una camisa, busca generar contraste entre la flor principal y los detalles que la acompañan.

Una rosa central de tamaño mediano en un tono rosado o coral, rodeada por dos o tres capullos más pequeños en color blanco crea un equilibrio visual muy dulce.

También puedes atreverte con combinaciones bicolores en la misma flor. Si comienzas tejiendo el centro de la rosa con unas pocas vueltas de hilo amarillo o granate y luego cambias de aguja para tejer el resto de las vueltas exteriores en rosa palo, obtendrás un efecto de capullo abierto con un corazón profundo de lo más vistoso.

Integrando el follaje verde de forma sencilla

Las hojas son el marco perfecto para que las rosas bordadas resalten con fuerza sobre la tela. No hace falta complicarse con puntos de hojita complejos de encaje. Bastan unas sencillas puntadas rectas dirigidas en diagonal hacia un nervio central, para rellenar las hojas verdes de forma limpia.

Al usar los seis cabos del hilo verde, esas puntadas simples adquieren un volumen muy similar al de las flores, logrando que todo el bordado comparta la misma textura acolchada y uniforme.

Errores frecuentes al bordar rosas en relieve

Incluso cuando la técnica parece súper clara, es completamente normal que al principio surjan pequeñas dudas sobre la marcha. Vamos a repasar los imprevistos más habituales y la forma rápida de resolverlos.

Que hacer si la aguja se engancha en la tela al tejer

Si notas que al pasar por debajo de los radios la aguja tiende a pinchar la tela de la base o a enganchar las hebras del hilo anterior, cambia de posición. Un truco sencillísimo es pasar la aguja usando la parte del ojo por delante en lugar de la punta.

Al avanzar con el extremo chato de la aguja, esta se deslizará de forma suave entre los cables flotantes sin posibilidad de clavar el tejido ni romper las hebras de hilo que ya habías colocado.

Como solucionar que se vean las lineas del dibujo

Si al terminar de tejer la flor notas que en los bordes asoman las marcas que hiciste a lápiz o rotulador, no te preocupes. Para evitar esto desde el principio, asegúrate de tejer las últimas vueltas de la espiral sobrepasando ligeramente la longitud de los tres radios base.

Si usas marcadores borrables con agua o calor, bastará con pasar un pincel humedecido, o aplicar un toque rápido de vapor con la plancha sobre el revés de la labor para que cualquier rastro de tinta desaparezca por completo.

Consejos para cuidar y lavar tus prendas bordadas en relieve

Cuando aplicamos esta hermosa técnica sobre ropa de uso diario, como una cazadora, un jersey o un bolso de tela, queremos que el relieve se conserve esponjoso y limpio durante mucho tiempo.

Te aconsejo lavar estas prendas preferiblemente a mano, en un recipiente con agua tibia y un detergente suave para prendas delicadas. Evita frotar de forma directa sobre la zona del bordado, para que las hebras de hilo no pierdan su peinado natural.

Para el secado, no escurras la prenda retorciéndola. Colócala sobre una toalla limpia, presiona suavemente para quitar el exceso de humedad y déjala secar en horizontal al aire libre.

Si necesitas planchar la prenda, hazlo siempre por el revés del tejido colocando una toalla mullida debajo del bordado para no aplastar el volumen de las rosas.

rosas en relieve sobre tela azul claro

Preguntas frecuentes sobre bordar rosas en relieve

¿Cuánto hilo necesito para bordar una rosa de tamaño mediano?

Para una rosa de unos tres centímetros de diámetro tejida con los seis cabos del hilo mouliné, consumirás aproximadamente una hebra estándar de unos sesenta a ochenta centímetros de largo. Es un proyecto ideal para aprovechar esos retales de hilo que te van quedando de otros bordados.

¿Se puede utilizar esta técnica con otro tipo de hilos?

Por supuesto. Aunque el hilo mouliné de algodón da un resultado muy suave y pulido, también puedes probar con lana fina de bordar o hilo perlé. La lana le aportará una textura aún más mullida y abrigada, perfecta para decorar prendas de punto de otoño e invierno.

¿Es necesario utilizar siempre un bastidor de madera para bordar?

Aunque es posible bordar sin bastidor si la tela es muy rígida como una loneta gruesa, el uso del bastidor facilita muchísimo el trabajo. Te permite mantener la tensión justa del lienzo para que las puntadas no arruguen el fondo mientras tejes la flor en el aire.

¿Puedo bordar estas rosas sobre prendas elásticas como camisetas?

Sí, puedes hacerlo, pero te recomiendo colocar un pedazo de entretela estabilizadora termoadhesiva por el revés de la camiseta en la zona donde vayas a hacer el motivo. Esto evitará que la tela de punto se estire de forma irregular al tejer y garantizará que la flor conserve su forma perfecta.

Cuéntame como te ha quedado tu primer motivo floral

Espero que esta guía te sirva de inspiración para coger la aguja, buscar un retal de tela que tengas por casa y probar esta técnica tan bonita y relajante.

Ver cómo unas pocas pasadas de hilo van tomando la forma de una flor con volumen es una experiencia súper gratificante.

Me encantaría saber en qué prenda o proyecto estás pensando aplicar estas rosas.

¿Te vas a animar con tonos clásicos o vas a probar combinaciones bicolores más atrevidas?

Si te surge cualquier duda durante el proceso o quieres compartir algún truco que te funcione bien al bordar, déjame un comentario un poco más abajo. Estaré encantada de leerte y charlar contigo.

Puedes practicar esta técnica con nuestro libro de patrones de bordado, o cualquier otro patrón, incluso puedes diseñarlo tu misma.

Ponte manos a la obra con tus hilos, disfruta de cada puntada y dale un toque único y personal a tus labores cotidianas.

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